martes, 31 de diciembre de 2013

Fin de año

Supongo que si, a falta de unas horas para que se acabe el año, he de hacer una reflexión sobre lo que ha sido este 2013; no todas las cosas han sido buenas, sin embargo, todas han sido necesarias para formar lo que uno es, estamos compuestos por errores y aciertos (en mayor o menor medida). Habrá personas que hayan tenido un año mejor que el mío, otras que peor; pero de los que estoy seguro es de que no cambiaría lo que ha ocurrido, puesto que es lo que me ha convertido en lo que soy en la actualidad: perder a gente que me importaba, conocer a gente que no valía la pena conocer; ver la cara de felicidad de Rubén al tener una escopeta en las manos;  un brindis de aniversario para unos amigos que casi hace saltar las lágrimas de Anna; acabar el contrato con el ejército y que Cristian me acompañe mi último día; apostar todo a una carta en el amor; un viaje a Córdoba imprevisto pero que acaba siendo inolvidable; que Josu, ese amigo que se ha criado conmigo, que siempre tiene tiempo para hablar aunque esté en medio de los exámenes se vaya a China y no pueda verlo en un año entero; intercambiar una sudadera de Marea por una bandera con Juli; conversaciones de madrugada, a veces banales, a veces filosóficas (pero siempre interesantes) con Mario; negociar con Elena si tendremos un gato o un perro; reírnos juntos con los “Puke rainbows” que nos envían… 
Y muchas otras cosas que me dejo en el tintero para no hacer esta entrada excesivamente pesada…
                                            
Según dice la famosa película: “Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia…”. Sin embargo, yo creo que no podemos dirigir nuestra vida sin volver la vista atrás, ver lo que nos ha forjado como personas, los recuerdos grises y los brillantes. Pero he de decir que en mi caso los recuerdos alegres ocupan mucho más que los tristes; ahora quedan las promesas por cumplir, los sueños que lograr… Continuaré luchando por ese futuro que, aunque tenga nubes y claros, deparará sonrisas si ella está a mi lado. Hoy, a pecho descubierto y con el corazón como única arma, vuelvo a la batalla.


Frase del momento: “Si el futuro ya te lo has gastado, te regalare uno con más brillo”

jueves, 19 de septiembre de 2013

Justicia

Se define, según el diccionario de la R.A.E., como "una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece".
Sí, lo bonito de las virtudes es que son ideales, aunque la mayoría de las veces resulten inviables...

Al igual que la infinita variedad de grises hace imposible ver las cosas o blancas o negras, algo así pasa con lo justo y lo injusto.
En muchos casos, la justicia no puede dar a cada uno lo que merece y debe limitarse a repartirlo entre quien lo merece más o menos. Por ejemplo, puede haber dos aspirantes que estén sobradamente capacitados para un puesto de trabajo, pero la justicia en último término deberá concederlo al que más lo merezca de los dos (aunque ello no supone que el otro no merezca).
En estos términos, como en la mayoría de momentos de la vida, la justicia se convierte en algo relativo ya que no siempre se trata de si lo merecemos o no, sino de si hay alguien que lo merezca más que nosotros.

Alcanzar una justicia global es algo imposible, porque siempre llegará un punto en el que nos encontraremos delante de dos personas merecedoras de algo que no pueden compartir...
Frente a este dilema la única solución posible es una justicia individual que responda tanto al interés de cada uno de los enfrentados como al nuestro propio a la hora de decidir.
En cierto modo, ser justos con nosotros mismos será en definitiva la única manera de serlo hacia los demás.
Al fin y al cabo, por mucho que nos duela y aunque pueda resultar injusto visto a través de sus ojos, incluso un ángel debe morir si alguien merece la vida más que él...

Sí, sé que es duro ser justo y a veces dañamos a las personas que queremos al hacerlo, pero siendo injustos las dañamos a ellas y a nosotros mismos...
Podemos ser justos con nosotros mismos y con los demás, aunque para ello necesitaremos toneladas de valor


Frase del momento: "I cry when angels deserve to die"


d-.-b "Chop Suey!" - System Of A Down
http://www.youtube.com/watch?v=TpHdCyRaJls

viernes, 30 de agosto de 2013

120 horas

Una llamada nunca ha alegrado tanto.
Toda la noche sin dormir de la emoción.
Un viaje de 3 horas sin dejar de pensar en ti.
Un paseo cargado con mochilas a mediodía en Córdoba.
Una sonrisa que ilumina toda la habitación.
Un abrazo tan esperado, unos pies que se levantan del suelo.
Un suave beso acompañado de un escalofrío que recorre toda la espalda.
Una maleta enorme para que quepa toda la ilusión.
Poder pensar: "Sí, al fin estamos juntos".
Unos nervios que cortaban hasta las palabras.
Una sorpresa que te hace sonreír.
Una  colonia que sólo usaré cuando tu olor se borre de mi piel.
Voluntario para subir en la moto a comprar.
Pasar una hora despidiéndose de alguien aunqie nos vayamos a ver en 20 minutos.
Querer volver incluso antes de haberte ido.
"Venga va, otro abrazo y me voy. .."
Irte... ...y volver a por otro beso.
Nigún horario de comidas (¿quién se acuerda del hambre cuando una sonrisa te alimenta?
Unos familiares que no se fían.
Apagar la luz para poder mirarnos a los ojos.
Unas manos que se encuentran.
Sentir que todo tu cuerpo tiembla con una caricia.
Saber que cualquier excusa es buena para un abrazo.
Ser consciente de que el tiempo vuela.
Un viajecito en coche a la feria de al lado.
Unas fotos juntos que valen más que el oro.
Llevar apenas unas horas juntos, pero conocernos como si no nos hubiésemos separado en años.
¡Ostia! Que ya llevo 49 horas despierto.
Poder dormir con la persona con la que sueñas.
Soñar que cuando despiertes, estará a tu lado.
Despertar y ver que no era sólo un sueño.
Abrir los ojos sólo para poder continuar con las caricias.
Trastear y tontear durante toda la mañana.
Una duchita y ¡a volar!
Un experimento gastronómico que resulta estar bueno.
Una conversación que los dos necesitábamos.
Dos almas al desnudo abriendo sus corazones.
Reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro.
Dos locos teorizando sobre el amor.
Volver sobre nuestros pasos, pero caminando siempre hacia adelante.
Ser incapaces de decidir qué cenar.
Un viaje por separado para reunirnos en la piscina de noche.
La fiesta bastante light.
Volver "a casa".
Entrar en nuestro refugio.
Descansar entre caricias y abrazos.
Caer rendidos de sueño.
Despertar y perder el sueño al vernos.
Recorrer toda tu espalda con mis manos.
Abrazarnos y volver a caer dormidos.
Escuchar la gente despertando y regatear unos abrazos más.
Cada uno a una casa a por la comida para acabar comiendo juntos.
Curso ninja avanzado en la azotea de Carlos.
¿Un pequeño mosqueo?
Volver a las tantas a casa para acabar mirando las estrellas.
Dormir abrazados sabiendo que es nuestra última noche.
Despertar sin apenas haber cerrado los ojos.
Recoger trastos, sin olvidar nada.
Aprovechar los últimos minutos juntos.
Regatear el último beso, un último abrazo.
Intentar evitar que caigan las lágrimas.
Alejarme para conseguirlo pero sin dejar de mirarte.
Una despedida muy dura pese a que vamos a vernos en 2 días.
Caminar hasta la moto con los ojos empapados.
Empezar otra vez a echarte de menos.
Y encontrar refugio a través del teléfono.
Un café con el primo.
Resulta que les he caído hasta bien.
Un autobús que no parece llegar a su destino nunca.
Una negociación en recepción.
Una comida nueva que también acaba gustando.
Muchas fotos y mucho calor.
Lluvia torrencial.
Adelantar el billete de vuelta para verte unas horas antes.
Verte a las 2 horas de llegar.
Otra sonrisa que me ilumina el día.
Besarnos como si lleváramos una eternidad sin vernos.
¿Una palabra que lo resuma todo?

MAGIA



Frase del día: No la encontraréis en el blog, la escondieron para que sólo nosotros pudieramos encontrarla...

lunes, 19 de agosto de 2013

Alguien mágico

Sinceramente, no sé si a alguien más le pasa o sólo me ocurre a mí.
A veces me encuentro con personas que, sin haber hecho nada por serlo, son especiales desde el primer momento. Me refiero a esas personas que poseen una cierta magia, un extraño e inexplicable encanto que hace que cada momento a su lado resulte digno de ser recordado.

Al igual que cuando entramos al cine a ver una comedia estamos predispuestos a reirnos (y acabamos riendo de cosas que en otro contexto no nos harían gracia), con ellos pasa algo parecido: es como si, a su lado, tuviera una predisposición hacia los buenos momentos, hacia la felicidad o la tranquilidad. Son los dueños de esas palabras que en boca de cualquier otro tendrían la mitad de valor.
Es con ellos con quien quiero compartir mi camino, tanto en los buenos como en los malos momentos.Son esas personas con las que, sólo recordando su sonrisa, me sorprendo a mí mismo sonriendo...

Hoy, después de varios años, ha vuelto a mi vida una de esas personas, y lo ha hecho por medio de este blog, y a través de él quiero darle las gracias. Va por ti Raquel.



Frase del momento: "Si no crees en la magia, nunca la encontrarás."

viernes, 16 de agosto de 2013

Buscando un sueño


Todos necesitamos soñar para ser felices y, por regla general, es nuestra propia vida la encargada de ofrecernos los sueños que nos permitan escapar de la tristeza cotidiana.

Pero por desgracia, no siempre es así. Algunas veces nuestros ojos no saben encontrar los sueños que se nos ofrecen, otras la tristreza parece crecer hasta cubrir todo cuanto nos rodea...Hay ocasiones en las que tenemos que recurrir a la imaginación para poder volar hasta el mundo mágico de las ilusiones. Incluso, a veces, nuestra imaginación no es suficiente y necesitamos que alguien nos relate un cuento fantástico sobre un rey que perdió su maravillosa corona, tuvo que cruzar mares en su barco de vela y preguntar a brujas para encontrar su camino.

De lo que no hay duda es de que en algunos momentos de nuestra vida esos sueños son los únicos capaces de hacer que nuestros labios dibujen la sonrisa que nos permita seguir avanzando

Frase del momento: "Y si me ves durmiendo, no me despiertes, puede que esté soñando que todo esto es realidad"

jueves, 15 de agosto de 2013

Olvido

La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Nunca imaginé (o, hasta ahora, nunca me importó) la amargura de ver cómo se diluye tu propia existencia en la mente de otra persona, nunca me resultó tan difícil comenzar de nuevo.
Es inútil intentar vivir en el presente, pretendiendo no asomarte al pasado.Intentar enterrar en el fondo de un cajón esas pequeñas cosas que me hicieron tan feliz, porque aún las escucho gritar en la soledad de la noche. Intentar borrar con saliva las imágenes tatuadas en el recuerdo.Intentar caminar sin mirar atrás...

Qué fácil fue decir adiós, sin saber qué difícil es estar en el olvido...

Sólo espero que llegue el día en el que pueda cantar aquello de "y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."

Y sin embargo, como siempre, una sonrisa al final del día hace que todo lo demás se esfume...Gracias de nuevo por estar ahí, aunque sea al otro lado del teléfono.

lunes, 4 de marzo de 2013

Título no disponible

Siempre he dicho que no ha habido un sólo día en estos meses que no haya pensado en ti, y te prometo que es verdad. 
Lo que jamás he dicho es que cada vez que pienso en ti, los recuerdos me queman desde dentro y el dolor me sorprende a mí mismo cuando miro mis puños y veo que están apretados de pura rabia, por pensar que lo mejor de mi vida fue tenerte a mi lado y que fui tan imbécil como para dejarte escapar... Nunca he contado que me muerdo el labio para devolverme a la realidad y me cuesta un mundo obligarme a pensar en otra cosa, porque necesito recordarte pero sé que cuanto más lo hago, más me duele... 

Sin embargo, hay ocasiones en las que me permito recordarte sin ponerme ningún freno. A veces me permito incluso ponerme las canciones que me regalaste aunque muy pocas veces he conseguido acabar de escucharlas. 
Pienso en las cosas que compartimos, en las cosas que compartiría. Pienso en qué te diría si pudiera llamarte, escribo cartas que jamás envío, imagino las sorpresas que me gustaría prepararte... 
Y después de eso, me duermo llorando porque sé que no puedo ofrecerte nada de eso. O peor aún, me acuesto sonriendo porque me he engañado pensando que todavía me guardas en un pequeño rinconcito tu corazón y algún día volverás a mí, pero me despierto sabiendo que no es así y me paso dos o tres días sin fuerzas ni siquiera para sonreír... 
Cada día que pasa me cuesta más encontrarle una razón a todo esto, un motivo para seguir caminando. Cada día me siento más atascado sin ti, porque ninguna de las cosas que antes me llenaban, me aportan hoy lo más mínimo.

Mi vida no es peor que la de cualquier otra persona. 
Sé que muchos son felices con la mitad de lo que yo tengo, pero eso no me basta. Cada vez me da más asco lo que tengo alrededor, y cada vez me odio más a mí mismo por no saber valorar las cosas que tengo. Cada vez me dan más asco las cosas que me recuerdan a ti y las cosas que no se parecen a ti, y cada vez me odio más por buscarte en cada pequeño detalle del universo.

Dudo que vuelva a escribir ninguna otra cosa aquí, realmente hace meses que intento sacar algo de mi cabeza y plasmarlo en el papel, pero ya me es completamente imposible. De todas formas sé que nadie lee ya este blog, ninguno de los que comenzó a seguirme se pasa por aquí a ver si publico algo nuevo. Con lo cual sé que el único que se enfadará por que deje de escribir aquí es Rubén Pozo Verdugo; así que, lo siento amigo, pero no me quedan fuerzas ni ánimos para más.

Frase del Momento: "La cantidad de veces que hemos preparado un discurso perfecto para alguien, y cuando llega el momento no somos capaces de articular la mitad de las palabras..."

domingo, 27 de enero de 2013

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No quiero que me cuentes, prima, que duermes caliente,
no quiero que me digas que ya no piensas en mí.
Sólo quiero que sepas, vida, que no me arrepiento
del haberte conocido y de haber sido para ti
lo primero, lo segundo y lo tercero,
y el que te robaba besos antes de irte a dormir.

No pretendo que me tengas pena,
ya somos mayorcitos para poder elegir.
Yo no te olvido porque no me da la gana...

[...]

Y recordar las cicatrices de tu piel
para cantarle a los borrachos lo que nunca pudo ser.
Y de lo nuestro sólo queda esta canción
y una foto ya olvidada en el fondo de un cajón.
Yo no te olvido porque no me da la gana...

[...]

Aunque no vuelva a acurrucarme entre tus piernas,
y no recoja las flores de tu jardín;
aunque no vuelva a verte...

Los impagaos: "Vivir cantando"