viernes, 30 de agosto de 2013

120 horas

Una llamada nunca ha alegrado tanto.
Toda la noche sin dormir de la emoción.
Un viaje de 3 horas sin dejar de pensar en ti.
Un paseo cargado con mochilas a mediodía en Córdoba.
Una sonrisa que ilumina toda la habitación.
Un abrazo tan esperado, unos pies que se levantan del suelo.
Un suave beso acompañado de un escalofrío que recorre toda la espalda.
Una maleta enorme para que quepa toda la ilusión.
Poder pensar: "Sí, al fin estamos juntos".
Unos nervios que cortaban hasta las palabras.
Una sorpresa que te hace sonreír.
Una  colonia que sólo usaré cuando tu olor se borre de mi piel.
Voluntario para subir en la moto a comprar.
Pasar una hora despidiéndose de alguien aunqie nos vayamos a ver en 20 minutos.
Querer volver incluso antes de haberte ido.
"Venga va, otro abrazo y me voy. .."
Irte... ...y volver a por otro beso.
Nigún horario de comidas (¿quién se acuerda del hambre cuando una sonrisa te alimenta?
Unos familiares que no se fían.
Apagar la luz para poder mirarnos a los ojos.
Unas manos que se encuentran.
Sentir que todo tu cuerpo tiembla con una caricia.
Saber que cualquier excusa es buena para un abrazo.
Ser consciente de que el tiempo vuela.
Un viajecito en coche a la feria de al lado.
Unas fotos juntos que valen más que el oro.
Llevar apenas unas horas juntos, pero conocernos como si no nos hubiésemos separado en años.
¡Ostia! Que ya llevo 49 horas despierto.
Poder dormir con la persona con la que sueñas.
Soñar que cuando despiertes, estará a tu lado.
Despertar y ver que no era sólo un sueño.
Abrir los ojos sólo para poder continuar con las caricias.
Trastear y tontear durante toda la mañana.
Una duchita y ¡a volar!
Un experimento gastronómico que resulta estar bueno.
Una conversación que los dos necesitábamos.
Dos almas al desnudo abriendo sus corazones.
Reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro.
Dos locos teorizando sobre el amor.
Volver sobre nuestros pasos, pero caminando siempre hacia adelante.
Ser incapaces de decidir qué cenar.
Un viaje por separado para reunirnos en la piscina de noche.
La fiesta bastante light.
Volver "a casa".
Entrar en nuestro refugio.
Descansar entre caricias y abrazos.
Caer rendidos de sueño.
Despertar y perder el sueño al vernos.
Recorrer toda tu espalda con mis manos.
Abrazarnos y volver a caer dormidos.
Escuchar la gente despertando y regatear unos abrazos más.
Cada uno a una casa a por la comida para acabar comiendo juntos.
Curso ninja avanzado en la azotea de Carlos.
¿Un pequeño mosqueo?
Volver a las tantas a casa para acabar mirando las estrellas.
Dormir abrazados sabiendo que es nuestra última noche.
Despertar sin apenas haber cerrado los ojos.
Recoger trastos, sin olvidar nada.
Aprovechar los últimos minutos juntos.
Regatear el último beso, un último abrazo.
Intentar evitar que caigan las lágrimas.
Alejarme para conseguirlo pero sin dejar de mirarte.
Una despedida muy dura pese a que vamos a vernos en 2 días.
Caminar hasta la moto con los ojos empapados.
Empezar otra vez a echarte de menos.
Y encontrar refugio a través del teléfono.
Un café con el primo.
Resulta que les he caído hasta bien.
Un autobús que no parece llegar a su destino nunca.
Una negociación en recepción.
Una comida nueva que también acaba gustando.
Muchas fotos y mucho calor.
Lluvia torrencial.
Adelantar el billete de vuelta para verte unas horas antes.
Verte a las 2 horas de llegar.
Otra sonrisa que me ilumina el día.
Besarnos como si lleváramos una eternidad sin vernos.
¿Una palabra que lo resuma todo?

MAGIA



Frase del día: No la encontraréis en el blog, la escondieron para que sólo nosotros pudieramos encontrarla...

lunes, 19 de agosto de 2013

Alguien mágico

Sinceramente, no sé si a alguien más le pasa o sólo me ocurre a mí.
A veces me encuentro con personas que, sin haber hecho nada por serlo, son especiales desde el primer momento. Me refiero a esas personas que poseen una cierta magia, un extraño e inexplicable encanto que hace que cada momento a su lado resulte digno de ser recordado.

Al igual que cuando entramos al cine a ver una comedia estamos predispuestos a reirnos (y acabamos riendo de cosas que en otro contexto no nos harían gracia), con ellos pasa algo parecido: es como si, a su lado, tuviera una predisposición hacia los buenos momentos, hacia la felicidad o la tranquilidad. Son los dueños de esas palabras que en boca de cualquier otro tendrían la mitad de valor.
Es con ellos con quien quiero compartir mi camino, tanto en los buenos como en los malos momentos.Son esas personas con las que, sólo recordando su sonrisa, me sorprendo a mí mismo sonriendo...

Hoy, después de varios años, ha vuelto a mi vida una de esas personas, y lo ha hecho por medio de este blog, y a través de él quiero darle las gracias. Va por ti Raquel.



Frase del momento: "Si no crees en la magia, nunca la encontrarás."

viernes, 16 de agosto de 2013

Buscando un sueño


Todos necesitamos soñar para ser felices y, por regla general, es nuestra propia vida la encargada de ofrecernos los sueños que nos permitan escapar de la tristeza cotidiana.

Pero por desgracia, no siempre es así. Algunas veces nuestros ojos no saben encontrar los sueños que se nos ofrecen, otras la tristreza parece crecer hasta cubrir todo cuanto nos rodea...Hay ocasiones en las que tenemos que recurrir a la imaginación para poder volar hasta el mundo mágico de las ilusiones. Incluso, a veces, nuestra imaginación no es suficiente y necesitamos que alguien nos relate un cuento fantástico sobre un rey que perdió su maravillosa corona, tuvo que cruzar mares en su barco de vela y preguntar a brujas para encontrar su camino.

De lo que no hay duda es de que en algunos momentos de nuestra vida esos sueños son los únicos capaces de hacer que nuestros labios dibujen la sonrisa que nos permita seguir avanzando

Frase del momento: "Y si me ves durmiendo, no me despiertes, puede que esté soñando que todo esto es realidad"

jueves, 15 de agosto de 2013

Olvido

La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Nunca imaginé (o, hasta ahora, nunca me importó) la amargura de ver cómo se diluye tu propia existencia en la mente de otra persona, nunca me resultó tan difícil comenzar de nuevo.
Es inútil intentar vivir en el presente, pretendiendo no asomarte al pasado.Intentar enterrar en el fondo de un cajón esas pequeñas cosas que me hicieron tan feliz, porque aún las escucho gritar en la soledad de la noche. Intentar borrar con saliva las imágenes tatuadas en el recuerdo.Intentar caminar sin mirar atrás...

Qué fácil fue decir adiós, sin saber qué difícil es estar en el olvido...

Sólo espero que llegue el día en el que pueda cantar aquello de "y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."

Y sin embargo, como siempre, una sonrisa al final del día hace que todo lo demás se esfume...Gracias de nuevo por estar ahí, aunque sea al otro lado del teléfono.