No me va mal, he encontrado un trabajo acorde a mí en menos de una semana, profesionalmente la vida me sonríe, no podría pedir más, quiero hacerme creer que dentro de un tiempo estaré viviendo en Londres, aunque lo que no confieso a quienes me preguntan es la verdadera razón para tener esa "ambición"; obviamente eres tú, no es fácil soportar la idea de tenerte a 500 metros. No es fácil que me devuelvas a la realidad con los golpes que provocan cada una de tus palabras hablando por chat conmigo. Antes lo que no decías era importante, no decías que me echabas de menos, aunque estoy seguro de que así era, ahora ya tengo claro que cualquier atisbo de ese sentimiento ha muerto.
Durante el día tengo planes, ideas, expectativas... vivo alegre, hago mi trabajo bien y sonrío a quién decide desviar su mirada hacia mí, pero a estas horas, en la soledad de mi cuarto frente al ordenador, los recuerdos golpean la puerta, queriendo entrar y volver a dejarme exhausto, a estas horas, ni un sonido entra en mi cuarto, sólo el latido de mi corazón hace que no reine un silencio absoluto, los días ya no son días, sino horas que se desvanecen en el reloj, no esperan a nadie y el único abrazo que siento es el del humo de mi cigarro rodeándome, formando complicadas siluetas que lo único que hacen es insinuar formas que mi mente ya no puede permitirse recordar sin sufrir un mazazo.
Muchos me han dicho que tengo las cosas más claras que hace tres meses, que me ven más "maduro", aunque no es así, simplemente me he obligado a ser como cualquier persona, gracias a ti me he vuelto más realista, sé que el amor no puede mantenerme con vida, hace meses cuando pensaba en qué sería de mi vida dentro de cinco o diez años, me daba igual, no me importaba estar trabajando donde fuera, en una fábrica o en un supermercado, porque sabía que al llegar a casa por las noches, por muy cansado que estuviera, por horrible que hubiera sido el día, allí estarías tú, y todo valdría la pena. Ya no tengo esa opción, así que he optado por no vivir, sino sobrevivir como hace la mayoría de gente. Espero que dejando de ser especial (por llamarlo de alguna manera) encuentre la felicidad que parece que la mayoría encuentra.
Con todo espero que seas feliz, yo... bueno yo seguiré haciendo lo que siempre he podido hacer sin problemas, seguiré sonriendo, con esa sonrisa que casi nadie ve realmente, ellos nunca sabrán lo que es esta sonrisa disfrazada, ocultando tristeza y dolor. Sólo verán lo bien que me va y lo feliz que soy, ellos no se darán cuenta de que cuando llego a casa, ceno y entro en mi cuarto, la sonrisa se esfuma y no quedan más que pensamientos grises sin un atisbo de alegría o ilusión. pensando en que nos vamos convirtiendo en dos desconocidos con cada vez menos recuerdos en común.
Frase del momento: "El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo." - André Malraux