Supongo que si, a falta de unas horas para que se acabe el
año, he de hacer una reflexión sobre lo que ha sido este 2013; no todas las
cosas han sido buenas, sin embargo, todas han sido necesarias para formar lo
que uno es, estamos compuestos por errores y aciertos (en mayor o menor
medida). Habrá personas que hayan tenido un año mejor que el mío, otras que
peor; pero de los que estoy seguro es de que no cambiaría lo que ha ocurrido,
puesto que es lo que me ha convertido en lo que soy en la actualidad: perder a
gente que me importaba, conocer a gente que no valía la pena conocer; ver la
cara de felicidad de Rubén al tener una escopeta en las manos; un brindis de aniversario para unos amigos que
casi hace saltar las lágrimas de Anna; acabar el contrato con el ejército y que
Cristian me acompañe mi último día; apostar todo a una carta en el amor; un
viaje a Córdoba imprevisto pero que acaba siendo inolvidable; que Josu, ese
amigo que se ha criado conmigo, que siempre tiene tiempo para hablar aunque
esté en medio de los exámenes se vaya a China y no pueda verlo en un año
entero; intercambiar una sudadera de Marea por una bandera con Juli; conversaciones
de madrugada, a veces banales, a veces filosóficas (pero siempre interesantes)
con Mario; negociar con Elena si tendremos un gato o un perro; reírnos juntos
con los “Puke rainbows” que nos envían…
Y muchas otras cosas que me dejo en el tintero para no hacer
esta entrada excesivamente pesada…
Según dice la famosa película: “Todos esos momentos se
perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia…”. Sin embargo, yo creo que
no podemos dirigir nuestra vida sin volver la vista atrás, ver lo que nos ha
forjado como personas, los recuerdos grises y los brillantes. Pero he de decir
que en mi caso los recuerdos alegres ocupan mucho más que los tristes; ahora
quedan las promesas por cumplir, los sueños que lograr… Continuaré luchando por
ese futuro que, aunque tenga nubes y claros, deparará sonrisas si ella está a
mi lado. Hoy, a pecho descubierto y con el corazón como única arma, vuelvo a la
batalla.
Frase del momento: “Si el futuro ya te lo has gastado, te
regalare uno con más brillo”