lunes, 17 de marzo de 2014

Dolor

Algunos días recuerdas lo que ha ocurrido en tu vida los últimos años, y en la mía una de las primeras que aparece en mi mente es el dolor.
No me refiero al dolor que me han causado ocasionalmente como a todo el mundo, sino otro que te muerde el alma en las ocasiones en que te paras a recordar...
El dolor que has provocado a personas a lo largo de tu vida, personas a las que quieres o has querido en mayor o menor medida, y, aunque sepas que te han perdonado, algunas noches cuando te acuestas, no puedes conciliar el sueño pensando que pocas cosas de las que llegues a hacer pueden compensar lo mal que has hecho pasar a esa persona, ese dolor no desaparece, puede convertirse en algo casi imperceptible, pero nunca llegas a olvidarlo, pese a que a menudo lo más "saludable" es olvidar ciertas partes del pasado, no podemos evitarlo, siempre vuelve a nosotros, pueden transcurrir meses, incluso años, pero siempre reaparece.

 Desearía haber hecho tantas cosas de una forma distinta, sé que de los errores se aprende, pero en ocasiones es demasiado duro volver la vista atrás y ver lo mal que has actuado, el sufrimiento que has causado... Entiendo que todas las pequeñas cosas que he realizado , incluso las malas, me han llevado a este punto en mi vida, soy inmensamente feliz sí, pero ¿a qué precio? Probablemente ese mal era necesario en ocasiones, pero no siempre. Podría decir que soy una de las personas que no suele mirar atrás y que prefiere evitar el pasado, más por cobardía que por madurez, más por vergüenza que por utilidad.
 No espero que me comprendáis puesto que, como siempre, esto sólo sirve para vaciarme un poco de esos pensamientos con los que no quiero importunar a la gente a la que aún le importo.

Frase del momento: "El recuerdo de la felicidad ya no es felicidad; el recuerdo del dolor sigue siendo dolor."

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