Supongo que tarde o temprano tenía que saber quién era él, quién te hace feliz ahora y lo hará en un futuro, ahora mismo mi cabeza da vueltas por toda la habitación, no puedo concentrarme en nada en concreto, supongo que por eso esta entrada no es que vaya a ser muy buena, pero necesito centrarme en algo y siempre me ha sido muy útil escribir.
Es cierto que no estoy ni de mejor ni de peor humor, pero mi cara, mi mirada, ha cambiado de matiz. Ahora mismo un cóctel de emociones está formándose en mi interior: por una parte el dolor por la certeza de que si has decidido que prefieres que lo sepa por ti, es porque sabes que tienes un futuro con él, el alivio por saber que lo conozco, y saber que es una buena persona que no va a dejar que te ocurra nada malo, que va a intentar hacerte feliz cada día, arrepentimiento por provocar que todo esto llegue a ser que como es ahora mismo, etc. No sé muy bien cómo comportarme, de qué cosas puedo seguir hablando contigo o qué cosas voy a tener que volver a guardarme para mí como he hecho toda mi vida.
Sé que esta entrada no tiene mucho sentido, pero no puedo escribir nada mejor, no me salen las palabras, cada frase que escribo la borro varias veces intentando mejorar, pero desde luego, esta noche me es totalmente imposible. De modo que la publicaré antes de empezar a delirar y escribir cosas con menos sentido aún.
Frase del momento: "Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido, que viene de la noche y va a ninguna parte, así mis pies descienden la cuesta del olvido." - Joaquín Sabina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario