He encontrado un texto a medio hacer, perdido entre mis documentos de Word, así que lo he acabado de la manera que he podido y lo publico ahora, más vale tarde que nunca:
Y es en ese instante de tu vida, cuando te das cuenta, de que sólo quieres estar con ella, con la persona que siempre quisiste, pero que por alguna razón, ahora, en este momento, es cuando más lo sabes. Cuando la echas más que nunca de menos, cuando por la noche te acuestas para irte a dormir, pero antes de que te venza el sueño recuerdas todo lo que pasasteis juntos, todas las conversaciones, que te hicieron crecer como persona, y también todos los momentos bonitos a su lado, eran felices, cariño y amor. Y piensas como la pudiste dejar ir sin más, le dijiste que todo se acababa y no lo llegaste a entender, pero lo único que hiciste, fue agachar la cabeza y creerte que no te importaba. Y aun así cuando sacabas una sonrisa lo que sentías por dentro era la más remota soledad porque ya no estabas con ella, que no le vas a poder dar otro beso, que no vas a sentir sus manos otra vez, porque solo quieres sus abrazos...
Cada día que pasa sientes que se te cae el mundo encima sin oír su risa o ver el brillo de sus ojos, la luz que desprende con cada gesto, que hace que no puedas pensar en otra cosa mientras la ves leer, sonreír o simplemente colocarse bien el pelo. Crees que en realidad no te necesita en su vida, que ha pasado página y que probablemente casi se ha olvidado de ti, que ya no le importas y que no sabe lo que pasa por tu cabeza. Te sientes realmente mal por tu comportamiento anterior y sabes como lo ha pasado por tu culpa, la gente ha tenido que sacarle las sonrisas que tú no fuiste capaz de sacarle, por no valorarlas como merecían en su momento. Te cuentan que vuelve a tener pareja y ha rehecho su vida.
Escribiendo esto me acuerdo de un texto que vi hace tiempo en el facebook de Lidia C: "Estamos hecho para sentir, reír, llorar y miles de cosas más, pero ¿por qué para engañar y jugar con otras personas?[...] El amor es precioso, es lo más bonito que existe, pero por desgracia lo matan..."
Y aunque parezca raro lo que más deseas es hablar con ella, saber que hace, como se siente (aunque no sea lo mismo que lo que sientes tu), que le preocupa, que es de ella en general. En realidad lo único que quieres es que sea feliz, aunque no sea a tu lado pero no deseas otra cosa en el mundo. Y es ahí cuando se complican las cosas, cuando piensas que desde hace tiempo ella no es feliz. Es ahí cuando te lo juegas todo a una carta, Cuando decides que es hora de pelear por ella y decirle lo que sientes, lo que creías que no sentías hasta que has podido madurar y afrontar las cosas. Cada uno tiene su lucha particular y por algunas, merece la pena arriesgar toda una vida. La pregunta que me aterra después de todo lo que hemos pasado es: ¿soy lo bastante bueno para poder estar junto a ti?
Frase del momento: “La gran pesadilla es despertar cuando no se tiene otro lugar más allá de los propios sueños”
Buena entrada, algo oscurilla, pero buena, vaya.
ResponderEliminar